Estos aros están elaborados en plata 950 e incorporan fragmentos auténticos del meteorito Mesosiderito Vaca Muerta, hallado en el Desierto de Atacama en 1861, combinados con turquesa natural en un vivo tono azul-verdoso.
El diseño trapezoidal presenta una composición geométrica que enfrenta la textura metálica y moteada del meteorito con la superficie pulida de la turquesa, logrando un contraste llamativo entre lo terrestre y lo cósmico. El engarce independiente de cada fragmento resalta las vetas naturales de ambos materiales.
