De origen africano, este fue avistado en el año 1838 por el capitán inglés y
explorador Sir James Alexander en el pueblo Gibeon-Namibia. En los
años siguientes europeos se establecieron en este país encontrando y
recuperando nuevos fragmentos, los cuales ayudaron a posteriores
análisis científicos. Estas investigaciones arrojaron impresionantes
antecedentes, ya que hoy se sabe que el meteorito Gibeon, de 4 mil
millones de años de antigüedad, estalló en la atmósfera cayendo en la
tierra en forma de lluvia en un diámetro de 120 por 390 kilómetros. Su
composición principal es de fierro niquel cristalizado, el cual le da
maravillosos tonos opacos, los cuales son realzados por la costra de
fusión adquirida al momento de entrar a la atmósfera terrestre. |