Orígen

Son las piedras más antiguas que se conocen, de hecho un meteorito tiene en promedio 4.500 millones de años, vale decir, la misma edad de la Tierra, por lo que la mayoría son incluso más antiguos que Sistema Solar.

Algunos son residuos de algún planeta que durante su proceso de formación dejó escapar estas piedras que quedaron flotando en el espacio. Sin embargo, antes de esto, pasaron a formar parte de cometas, los cuales están formados por hielo mezclado con piedras, al pasar cerca del Sol se derrite parte de ese hielo y esto libera a algunas piedras que, entonces, quedan flotando en el espacio.

Los meteoritos se encuentran en las órbitas de Marte y Júpiter, donde existe un cinturón de asteroides, el cual orbita alrededor del Sol, allí se sitúan la mayor parte de los asteroides del Sistema Solar. Hay millones de ellos, muchos miden más de 1 km. de diámetro, pero si sumamos las masas de todos ellos no se llega al 6% de la masa de la Luna. Su órbita es estable alrededor del Sol, pero algunos son desviados y se cruzan con las trayectorias de los planetas.

Cuando la Tierra pasa por el lugar en que se encuentran estas piedras, éstas entran a la atmósfera terrestre y producen una estela de luz al calentarse por el roce con el aire. A esa luz se le llama estrella fugaz o meteoro. Aquellas piedras que sobreviven a este recalentamiento, es decir, que no se pulverizan por el calor, y llegan a la Tierra, se llaman meteoritos. Se estima que aún hay al menos un millón de meteoritos por encontrar en el desierto Chileno. Si bien en todo el mundo se descubren meteoritos en igual cantidad, en Chile hay lugares con condiciones especiales para encontrarlos, como el Desierto de Atacama y la Antártica, debido a que en esos lugares el medio favorece su conservación.

Y, aunque en los años ’80 eran consideradas sólo piezas curiosas, hoy un gramo de meteorito lunar puede llegar a valer más de cien mil dólares. No se está hablando de cualquier pedrusco, sino de materia cósmica cuyo estudio permite no sólo conocer la composición química de la nube de polvo que dio origen a todo Sistema Solar, sino también cómo es el suelo de sus planetas de origen.

En muchas partes del continente americano, durante el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, se descubrieron una serie de fragmentos de meteoritos, en localidades de Argentina, Brasil, Estados Unidos, México y Centro América; pero en ninguna zona, en tan basta cantidad como en la faja litoral más seca y árida del norte de Chile, específicamente en el Desierto de Atacama.

Así dan cuenta en sus libros los máximos referentes naturalistas de antaño, como fueron: Ignacio Domeyko, Rodulfo Amando Philippi, Abate Molina, Charles Darwin y Claudio Gay; todos los cuales dejaron registro en sus escritos sobre estos extraños minerales procedentes del espacio exterior, y que hoy forman para de la exclusiva colección de alhajas de la Joyería SIDERITA, destacando los siguientes minerales espaciales: Pallasita Imilac, Mesosiderito Vaca Muerta y Gibeon.